domingo, 18 de septiembre de 2011

RONDAS INFANTILES por Lic. Nubia Nieto Martínez





Las Rondas Infantiles son juegos colectivos de los niños que se transmiten por tradición. Se cantan con rimas y haciendo rondas con movimiento. En su mayoría han sido originarias de España y se han extendido por Latinoamérica.



Tienen como beneficio, fomentar en el niño la unión con sus pares, ya que para participar en ella, deben todos, a través de las manos, formar “la ronda”.Las rondas infantiles, se utilizan en los centros educativos, justamente para fomentar la integración de los niños; entonces, ¿Cuál es la principal característica lúdica y pedagógica de las rondas infantiles?





Para responder a esta pregunta, es necesario reflexionar sobre un planteamiento central de Howard Gardner: “Los seres humanos somos capaces de conocer el mundo de siete modos diferentes: a través del lenguaje, del lenguaje lógico matemático, de la representación espacial, del pensamiento musical, del uso del cuerpo, para resolver problemas o hacer cosas, de una comprensión de los demás individuos y de la comprensión de nosotros mismos” (Gardner, 1997: 21).




 
El niño es un aprendiz intuitivo, natural, que dotado para aprender los sistemas simbólicos, desarrolla teorías prácticas acerca del mundo físico y del mundo de las demás personas durante los primeros años de su vida. Por esta razón es que el docente buscará facilitar las expresiones como manifestación de sentimientos, emociones, ideas y deseos, desde y hacia el individuo como medio de sensibilización, goce estético y guía de la comprensión universal.

El lenguaje, considerado como un sistema de representación que se desarrolla y estructura por medio de un proceso interpersonal, es un elemento clave del proceso de comunicación. Pero además, tiene el papel de regulador de las relaciones humanas. Diferenciando dos formas de lenguaje: verbal y no verbal, se reconoce en el niño la existencia de una etapa de comunicación no verbal (la sonrisa, el llanto, los movimientos corporales). Estos y otros comportamientos no verbales que aparecen con posterioridad en procesos más complejos de abstracción y simbolización (el juego, la plástica), acompañan luego el lenguaje verbal, interactúan con él, lo enriquecen y personalizan (Carrero, 2004: 14).

Es muy importante fomentar la auto-expresión del niño, propiciando oportunidades para aprender actuando, bailando, cantando y explorando corporalmente emociones y experiencias placenteras, como es posible a través de las rondas.

 
Las rondas acercan al niño al conocimiento de la música y sus ritmos, que ocupan un lugar primordial en la educación armoniosa del infante y constituyen no sólo un importante factor de desarrollo, sino también un medio para calmar tensiones, brindar equilibrio y en otros casos atenuar el exceso de energía. 


Permiten, además, propiciar actos, palabras, estímulos que lleven al niño a experimentar y vivir sus conceptos, a mover su cuerpo explorando el espacio, a dramatizar creando y recreando nuevas formas de ver la vida, sus sensaciones y emociones, les ayudan a estimular su crecimiento integral a medida que las destrezas psicomotrices se van consolidando con la práctica frecuente.




Entonces, las rondas infantiles, desde su integridad lúdica y pedagógica, contribuyen a la formación de competencias como:
• Conocimiento de su propio cuerpo, en las coordenadas espacio-temporales, para usarlo con soltura y moverse expresivamente.
• Capacidad para expresarse a través del cuerpo respetando el ritmo propio y el de los demás.
Participar y disfrutar de momentos creativos a través de la música y el ritmo.
Reconocer la música y el canto como fuentes generadoras de emociones y sentimientos.
• Aumentar la capacidad rítmica del niño, combinando movimiento y sonido.

REFERENCIAS

Gardner, Howard (1997). Inteligencias Múltiples. Bogotá, Norma, p. 21.

Carrero, Cristina (2004). El lenguaje y el juego. México, Prentice Hall, p. 14.

No hay comentarios:

Publicar un comentario